sábado, 27 de março de 2010

Joan Manuel Serrat canta Miguel Hernandez





"La nana dellas cebollas"

poema de Miguel Hernandez

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa
ríete mucho,
que es la risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto,
que mi alma al oírte
bata el espacio.
..................................


ELEGÍA

(En Orihuela, su pueblo y el mío, se
me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería.)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumento.
a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión más grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sedienta de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Volverás a mi huerto y a mi higuera:
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas,
y tu sangre se irán a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón, ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero.

Miguel Hernández

5 comentários:

  1. Gracias por estos bellos homenajes a Miguel Hernández, por difundirlo entre tus lectores lusoparlantes y por informar de su rehabilitación que, lamentablemente, llega muy tarde.
    Un saludo cordial desde las orillas del Mediterráneo al que estuvo tan próximo el poeta oriolano.

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  2. Era mais do que um dever!
    Maravilhoso Miguel Hernandez! Comovi-me a ver os videos do "youtube" e as fotos dele "jovencito" (el juntero?)...
    C'est toujours bien de reconnaître les fautes, les injustices..., même si c'est avec un peu de retard.
    Saludos!

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  3. Hola!!! como estas? que belo poema...adora ler em idiomas diferentes....como sempre digo esse blog é maaaara!!! faz tempinho que não passo por aqui...estou dando aulas ...só na correria..!!!!
    bjusssss

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  4. Quando Miguel Hernandez escreveu"Las nanas de la cebolla",agonizava na prisâo e era capaz ainda de arrancar à morte versos rebeldes,livres, imensos:(...)Una mujer morena/resuelta en luna/se derrama hilo a hilo/ sobre la cuna...
    Às vezes qualquer coisa,versos como estes,fazem-nos acreditar na vida.
    Que seja feliz,pelo menos de vez em quando...
    beijinhos,maría

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  5. Olá, amiga!
    Fiquei contente por voltar. Estranhei a sua ausência.
    Sim, faz impressão pensar neste poeta, morto tão jovem e com tanto para dizer, para dar...
    Temos que acreditar na vida! Há sempre qualquer coisa a puxar-nos, não acha?
    Sinto-a um pouco céptica, amiga, com uma certa amargura.
    Felizes é para sempre!
    Um beijo amigo do falcão

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